Lo primero que se debe aclarar es que nada vence la comida y sus hábitos alimentarios, NADA, ni los ejercicios, su genética, ni el sexo de la persona, tampoco su edad, ninguno de estos lograra esconder lo que usted ingiere como bebidas y alimentos. He escuchado en varias ocasiones a personas que dicen que el tener una genética privilegiada es el verdadero secreto, la genética puede ayudarlo, pero la genética no decide que come la persona, a que hora come, cuanto come, la genética tampoco decide con que intensidad entrenas o por cuanto tiempo y frecuencia.